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Beneficios de la hidroterapia en la vejez

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El agua ha sido utilizada como agente terapéutico desde hace siglos. Las terapias acuáticas incluyen la hidroterapia, la fisioterapia en el agua, el aquagym y otros tratamientos que permiten mejorar la salud tanto física como mental de las personas. Estas aplicaciones son muy beneficiosas en la tercera edad, aunque cabe recalcar que siempre deben llevarse a cabo bajo supervisión médica.

En este artículo se analizan las aplicaciones y beneficios de la hidroterapia en la vejez. ¿Habías oído hablar de esta disciplina? ¿Te interesa conocer sus beneficios? ¡Continúa leyendo!

¿Qué es la hidroterapia?

La hidroterapia es un tipo de terapia acuática que busca mejorar la salud del paciente, previniendo y tratando enfermedades y lesiones. El tratamiento se realiza en piscinas o bañeras y puede incluir ejercicios, masajes y otros procesos.

Su aplicación se remonta a la antigüedad, de hecho, los griegos ya empleaban el agua con fines curativos y purificadores. Desde entonces, el uso del agua fría y caliente como medio terapéutico ha sido común en la historia. Pitágoras, Hipócrates y los macedonios también la utilizaron en su época para fortalecer el cuerpo, tratar enfermedades y brindar energía.

En España, esta técnica se ha vuelto muy popular y se aplica en spas, centros de salud y clínicas especializadas.

Este método de rehabilitación combina conocimientos de fisioterapia y biomecánica con diversas técnicas de tratamiento en el medio acuático. Las sesiones son personalizadas para cada paciente y se definen después de una evaluación previa. Cabe destacar que esta técnica se entiende como un complemento a un proceso de rehabilitación, pudiendo utilizarse otros procedimientos adicionales para mejorar su efectividad.

Su aplicación en la tercera edad es muy beneficiosa y se ha demostrado que mejora la calidad de vida de ancianos con determinadas patologías. Puede considerarse como un método alternativo de fisioterapia geriátrica que es conveniente tener en consideración.

Un hombre y una mujer mayor realizando ejercicios de hidroterapia

Métodos de aplicación de la terapia acuática

Los tratamientos hidroterapéuticos se pueden aplicar de diversas maneras:

  1. Baños terapéuticos.
  2. Chorros de agua a presión.
  3. Hidromasajes.
  4. Ejercicios en piscina.
  5. Natación terapéutica.
  6. Terapias con burbujas.
  7. Baños de lodo termales.
  8. Abluciones.
  9. Terapia con mangueras.
  10. Aplicación de compresas frías o calientes.

10 beneficios de los ejercicios en el agua

Aunque son muchos los beneficios de hacer ejercicio en la piscina, a continuación se mencionan 10 de ellos:

  1. Reduce el dolor y la inflamación.
  2. Mejora de la circulación sanguínea.
  3. Aporta relajación muscular y alivio del estrés.
  4. Alivia los síntomas de enfermedades como la artritis.
  5. Estimula el sistema linfático y drena toxinas.
  6. Mejora la flexibilidad y la movilidad.
  7. Fortalece los músculos y mejora la coordinación.
  8. Aumenta la energía y la resistencia.
  9. Alivia los síntomas de depresión y ansiedad.
  10. Mejora la calidad del sueño y la regeneración celular.

Hombre mayor con el pelo blanco y barba nadando en una piscina

El medio acuático permite realizar ejercicios con mayor facilidad, ya que en él, no se tiene que luchar contra la ley de la gravedad. Muchos ejercicios que en el exterior serían dolorosos y difíciles de llevar a cabo, en el agua se pueden realizar con relativa facilidad.

¿En qué casos está indicada la hidroterapia?

La hidroterapia es una técnica recomendable para tratar numerosas patologías que afectan al aparato locomotor, entre las que podemos mencionar:

  • Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
  • Fibromialgia.
  • Artritis.
  • Atrofias musculares.
  • Alteraciones del equilibrio, la postura y la coordinación.
  • Dolores de espalda, lumbares y cervicales.
  • Cíatica.
  • Fracturas.
  • Esguinces.
  • Hernias.
  • Osteoporosis.

Asimismo, también es recomendable en el caso de ancianos con enfermedades neurológicas, como es el caso del párkinson, que puede mejorar siguiendo este tratamiento. La fisioterapia acuática puede ayudar a mejorar la rigidez, la atrofia muscular, la coordinación y el equilibrio de los pacientes.

Aunque en muchas ocasiones estos tratamientos se llevan a cabo en spas, balnearios, saunas y piscinas, es recomendable que cuando se padezcan patologías específicas, se acuda a un profesional formado en el ámbito de la fisioterapia.

¿Cuándo se desaconseja?

A pesar de que la hidroterapia es beneficiosa en la mayoría de los casos, no es adecuada para todos los pacientes. No se recomienda su uso en personas con diabetes avanzada, problemas cardíacos, insuficiencia circulatoria, incontinencia urinaria o infecciones de la piel.

Ejercicios de hidroterapia para personas mayores

La fisioterapia en piscinas utiliza el agua como un medio para tratar lesiones, dolor y disminuir la inflamación. Constituye una forma efectiva de hacer ejercicios y movimientos corporales evitando el dolor adicional en las articulaciones. Además, la resistencia del agua ayuda a fortalecer los músculos y a mejorar la flexibilidad.

Se trata de una técnica que ofrece muy buenos resultados en las personas mayores y que se suele llevar a cabo en piscinas especiales destinadas a la rehabilitación. Se recomienda, sobre todo, en casos de falta de movilidad, dolor articular, artritis o debilidad muscular, pues el medio acuático facilita la realización de los ejercicios fisioterapéuticos.

Algunos ejercicios específicos de hidroterapia que pueden realizar los ancianos para tratar determinadas afecciones son: caminar en el agua, dar saltos y patadas, practicar aquabike (bicicleta estática en el agua), realizar ejercicios de remo utilizando palas u otros objetos, estirar, nadar o practicar juegos de equilibrio, entre otros.

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